El sistema constructivo de steirofoam reforzado
tiene muchas virtudes, como ya expliqué antes. Una de ellas es que en el suelo se
pueden armar paredes completas, con boquetes y todo, para luego levantarse en pocos
minutos. Por la mañana tu proyecto puede haberte mostrado sólo fundiciones a
nivel de piso, y por la tarde te sorprende con paredes en pie, el cascarón de
lo que será. Es sin duda un momento emocionante. Pero toda moneda tiene dos
caras.
La razón
por la que se pueden alzar decenas de metros cuadrados de pared de una vez es
porque las láminas de 1.22m x 2.44m se ensamblan una a otra sin límite alguno,
excepto cuando deja de ser práctico. Podrías armar cien metros de pared, pero
si sólo tienes personal y equipo para levantar veinte, entonces quédate con
veinte. Una vez que la pared está armada y puesta en pie, debe afianzarse,
alinearse y aplomarse. Un pequeño error en la línea o en el plomo en esta fase se
convertirá en un problema a medida que la pared progrese. Mientras mayor sea el
error inicial, mayor será el problema al final.
Aún en las
mejores construcciones, los riesgos de errar en la línea, el plomo y la
escuadra son muy reales. Resulta que nuestra casa, con sus obreros no
calificados, no fue la excepción. Llegando a la solera superior, además del
desplome de la pared este, teníamos un descuadre en la esquina noroeste.
Realmente yo no lo sabía cuando le especifiqué al soldador que quería que
comenzara el techo desde el centro. Dada la forma en cruz del techo, me pareció
lo más indicado. Pero el soldador tiene su propia mente y le pareció más
apropiado desatender mi instrucción y comenzar a armar el techo por la esquina
noroeste.
Imaginarás
que esto resultó en un techo donde las aristas no son tan paralelas como
deberían, ni las esquinas tan cuadradas. Quizás no se manifiesta a primera
vista, pero basta con pararse frente a la casa, un poco hacia la derecha. Observando
el alero del estudio sobre la entrada, el descuadre es evidente. Lo digo sin rencor.
Después de todo, es el mismo efecto de mis dientes frontales. De lejos parecen alineados
y parejos; pero basta con pararse frente a mí, un poco hacia la derecha, y el
descuadre es evidente.
Me parece
tan tierno que el Creador del universo se tome el cuidado de hacernos distintos
a cada uno de nosotros. Un lunar aquí. Un chocoyo allá. Tan tierno y tan
poderoso a la vez.
P.S.: Por cierto, las líneas de la imagen de arriba: paralelas, aunque no lo parezcan. Abajo, un ejemplo de cómo los Amish construyen sus graneros; un magistral ejemplo del trabajo en equipo para lograr grandes avances en poco tiempo.

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