“Papi, ¿por qué mis compañeros me dicen, ‘Vos te crees la gran cosa sólo porque sos el hijo del pastor’?”, preguntó mi hijo. Uno quisiera que tales cosas no pasaran – sobre todo porque sé que él no se jacta del pastorado de su papá – pero pasan. Sé que mi hija mayor también ha pasado situaciones similares. Y si consideramos que además son nietos de la fundadora de la escuela, resulta difícil culparlos por expresar ocasionalmente que preferirían ser educados en casa.
Le expliqué
a mi hijo que yo no pedí ser pastor. El Señor pudo haber llamado a cualquiera,
pero por razones que desconozco me eligió a mí. (¡Él es soberano!) Amo al Señor
y amo servirle; pero si mañana me dijese, “Ya no serás pastor; de ahora en
adelante quiero que seas pintor”, sería pintor con todo el deleite con el que
hoy le sirvo como pastor.
Además le
expliqué lo que Jesús dijo en Mateo 5: Dichosos
los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les
pertenece. Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los
persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. Si sirvo como pastor
por obediencia al Señor, entonces es justicia. Si mis hijos padecen por ello,
entonces son perseguidos por causa de la
justicia, así que el reino de los
cielos les pertenece. Es un pequeño precio que pagar por tan grande
galardón.
“¿Alguna
vez sufriste por la justicia cuando eras niño?”, preguntó. Después de pensarlo
un momento, respondí, “Sí. Cuando estaba en la escuela, nos hicieron escribir
una historia sobre Halloween. Yo se la enseñé a mi madre, y a ella no le agradó
en lo absoluto. Publicó su sentimiento en contra de que en nuestras escuelas se
estuviesen promoviendo celebraciones de las tinieblas. Fue duramente criticada.
En la escuela, algunos amigos se me volvieron en contra. A veces, hijo, seguir
a Jesús significa que pierdes ‘amigos’.” Alégrense
y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así
también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.

Muy bueno.
ReplyDeleteExcelente su explicación, Pastor Elías.
ReplyDeleteY nos abre los ojos a los padres que seguimos a Cristo, para ser más sensibles a lo que pasan nuestros Amados Hijos.
Dios le bendiga siempre.