A inicios de este año, los pastores de las diferentes congregaciones
bajo Ministerio Un Nuevo Amanecer asistimos a una importante convocatoria con
nuestros padres espirituales, Rigo y
Emma Sosa. Como sucedió en Gn. 49, allí nos marcaron destinos ministeriales
a los hijos espirituales y los rebaños que presidimos. IPVLL recibió una porción que, al menos en mi opinión, es suculenta, dulce y
exquisita: ADORACIÓN PROFÉTICA.
Lo que esto significa es que, si bien toda
congregación que invoca el nombre del Señor debe ser conocida por su santidad y
amor, por predicar el evangelio del Reino de Dios y por su comunión con el
Espíritu Santo, también es cierto que cada congregación tendrá su distintivo.
Así como la tribu de Judá fue conocida por el linaje real y Benjamín por sus
honderos zurdos, Iglesia Piedras Vivas de La Lima llevará el distintivo de la
adoración profética. A nivel práctico, eso significa dos cosas importantes: 1. Que ya sabemos cuál es el curso que debemos tomar, conforme a nuestra herencia espiritual en Cristo y como descendientes de MUNA, y 2. Que habrá muchas otras cosas buenas que podríamos hacer, pero que no son donde estará nuestra fuerza.
Como herederos de un manto de adoración profética, hay algunas cosas que debemos perseguir activamente. Lo primero es la comunión con el Padre a través de Jesucristo y por su Espíritu Santo. Sí, eso es cierto de cualquiera que dice ser hijo de Dios, pero jamás alguien podrá ser profético si no pasa tiempo en el secreto de Dios.
Porque ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra, y la oyó? (Jer. 23:18)
Dios, Dios mío eres tú;
De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas,
Para ver tu poder y tu gloria,
Así como te he mirado en el santuario.
Porque mejor es tu misericordia que la vida;
Mis labios te alabarán.
Así te bendeciré en mi vida;
En tu nombre alzaré mis manos. (Sal. 63:1-4)
Habiendo afianzado la Palabra en nuestros corazones, tenemos que vivirla, pues Dios no busca oidores de su Palabra, sino hacedores. Sin fruto del Espíritu, no hay adoración. Pero donde hay fruto agradable al Señor, entonces nos concierne aprender las maneras de manifestarlo. Y para ello, las artes son un medio maravilloso.
Sea con canto, danza, o música; pintura, teatro, o el medio de tu elección... Te animo a que busques honrar al Señor con tu arte. Ministrarás al Señor, sí; pero también tocarás el corazón de los hombres de una manera que los guiará hacia el Señor. Si eres parte de este pequeño rebaño que llamamos Iglesia Piedras Vivas de La Lima, está en tu genética espiritual.

No comments:
Post a Comment