El Señor me rescató en el año 2000, y desde entonces le he adorado con música – a nivel personal y a través de entrenar a otros. En mi deseo de ver a la Iglesia adorando al Creador con sus dones artísticos, formamos seminarios, eventos, campamentos, y demás. Ha llegado la hora de establecer la Escuela de Artes. A continuación, la historia de uno de los departamentos con que contará la escuela: DANZA.
Hace algunos años, nuestra hija Hansi mostró interés por aprender ballet, así que la inscribimos en una escuela en San Pedro Sula. Poco tiempo después se presentó en La Cosecha el ministerio Ballet Magnificat! (BM) de Mississippi, EEUU, y mi esposa Abbie, que también es una apasionada de la danza, llevó a Hansi a verlo y participar de los talleres. Madre e hija quedaron impactadas por la pureza de corazón de los danzores, así como por su profesionalismo y la belleza de su presentación.
Cuando La Cosecha abrió un programa de ballet con misioneras de BM, no tardamos en cambiar a Hansi de escuela. Era el proyecto piloto del programa de Alcance Internacional de BM, y las misioneras pasaban dos semanas en San Pedro Sula y dos semanas en Tegucigalpa. Un año más tarde, BM decidió clausurar la porción del norte y quedarse sólo con Tegucigalpa. ¡Qué triste para nosotros! Abbie y Hansi se despidieron de las muchachas llevándolas a comer yogurt helado.
Se me ocurrió que talvez nosotros podríamos ser auspiciadores de las misioneras, así que intenté contactar a BM a través de ellas. No hubo respuesta. Resignados, volvimos a la antigua escuela de ballet donde Hansi estuvo antes. Una semana duró. Después de haberla visto danzando para el Señor, no podíamos conformarnos con menos. ¡Teníamos que hacer algo!
Busqué otros medios; Facebook, email, página web... Nunca supe cuál de ellos tuvo éxito, pero lo cierto es que un buen día recibí respuesta de Brenda Holden, directora del departamento de Alcance Internacional de BM. Sí, estarían dispuestos a colaborar con nosotros. ¿Podríamos recibir a un grupo de 19 durante una semana de marzo del 2013? ¡Claro que sí!
Organizamos la agenda más variada posible: teatro, casa cultural, colegio, plaza pública, escuela, playa, talleres, y todo cuanto pudimos. Con marzo llegaron PJ y Hannah Beaver con sus 17 danzores. Pasamos una semana preciosa. Muchos en Iglesia Piedras Vivas, particularmente jóvenes, descubrieron una pasión por la danza que no conocían antes. El plan era que, de entre estos danzores a los que llegamos a amar tanto en tan pocos días, nos enviarían dos misioneras en agosto para iniciar el departamento de danza de nuestra Escuela de Artes. ¡Estábamos felices!
Cuentan que cuando el equipo de danzores volvió a casa, no dejaban de hablar de Honduras y de lo bien que la habían pasado. Algunos comenzaron a hacer sus solicitudes para participar en el programa de Alcance Internacional. Mientras tanto, nosotros nos encontramos hablando cordura a algunos de nuestros jóvenes que ya tenían hecha su maleta para mudarse a Mississippi. Paciencia, pronto tendremos nuestra propia escuela.
Extraoficialmente, nuestras misioneras estaban ya seleccionadas cuando una bailarina asignada al grupo profesional de BM sufrió una lesión, y una de las misioneras fue promovida en su lugar. Cuando el padre de la otra supo que su hija quería venir a Honduras, cerró la puerta. Brenda nos escribió con la mala noticia: no podrían enviarnos maestras sino hasta el 2014. Esa noche fui a la habitación de Hansi y oramos por una intervención divina. Rendimos nuestras expectativas personales a los pies del Señor y nos dispusimos a aceptar Su voluntad.
El Espíritu Santo me dio testimonio de que sí abriríamos la Escuela de Artes este año, CON departamento de danza, y CON maestras de BM. Puesta mi confianza en esta palabra, le escribí una osada carta a Brenda y a Keith Thibodeaux, director ejecutivo de BM. En ella exponía mi certidumbre y les pedía que reiniciaran la búsqueda por amor a la obra del Señor en Honduras.
Cuentan que poco tiempo después Keith se encontró en el pasillo a Katlyn Linderman, bailarina egresada de la compañía profesional de BM. "Katlyn, ¿no has pensado en ir a Honduras?", le preguntó. "No realmente", respondió Katlyn (aunque realmente pensó "definitivamente no"). "¿Por qué no oras al respecto?", sugirió Keith. Katlyn oró por 3 días, y el Señor cambió el sentir de su corazón. Regresó donde Keith con un sí. Ya teníamos una maestra. Al igual que Jesús, BM envía a sus misioneros de dos en dos, así que aún faltaba una.
Desde que Amy Parker había egresado del programa de entrenamiento de BM, había formado parte de varios ministerios de ballet y de misiones. Sólo Dios sabe qué hacía en las instalaciones de BM cuando Keith se la encontró. Conversaron por un rato sobre los últimos acontecimientos en la vida de Amy, cuando Keith preguntó, "Oye ¿qué te parecería irte por un año a Honduras?". Amy, misionera nata, respondió afirmativo - después de una corta misión a Nicaragua y Costa Rica. Ya teníamos dos. ¡Oh, qué alegría cuando recibimos la noticia! Pronto estábamos conociendo a las chicas por Skype, por email, por Facebook...
Hace algunos años, nuestra hija Hansi mostró interés por aprender ballet, así que la inscribimos en una escuela en San Pedro Sula. Poco tiempo después se presentó en La Cosecha el ministerio Ballet Magnificat! (BM) de Mississippi, EEUU, y mi esposa Abbie, que también es una apasionada de la danza, llevó a Hansi a verlo y participar de los talleres. Madre e hija quedaron impactadas por la pureza de corazón de los danzores, así como por su profesionalismo y la belleza de su presentación.
Cuando La Cosecha abrió un programa de ballet con misioneras de BM, no tardamos en cambiar a Hansi de escuela. Era el proyecto piloto del programa de Alcance Internacional de BM, y las misioneras pasaban dos semanas en San Pedro Sula y dos semanas en Tegucigalpa. Un año más tarde, BM decidió clausurar la porción del norte y quedarse sólo con Tegucigalpa. ¡Qué triste para nosotros! Abbie y Hansi se despidieron de las muchachas llevándolas a comer yogurt helado.
Se me ocurrió que talvez nosotros podríamos ser auspiciadores de las misioneras, así que intenté contactar a BM a través de ellas. No hubo respuesta. Resignados, volvimos a la antigua escuela de ballet donde Hansi estuvo antes. Una semana duró. Después de haberla visto danzando para el Señor, no podíamos conformarnos con menos. ¡Teníamos que hacer algo!
Busqué otros medios; Facebook, email, página web... Nunca supe cuál de ellos tuvo éxito, pero lo cierto es que un buen día recibí respuesta de Brenda Holden, directora del departamento de Alcance Internacional de BM. Sí, estarían dispuestos a colaborar con nosotros. ¿Podríamos recibir a un grupo de 19 durante una semana de marzo del 2013? ¡Claro que sí!
Organizamos la agenda más variada posible: teatro, casa cultural, colegio, plaza pública, escuela, playa, talleres, y todo cuanto pudimos. Con marzo llegaron PJ y Hannah Beaver con sus 17 danzores. Pasamos una semana preciosa. Muchos en Iglesia Piedras Vivas, particularmente jóvenes, descubrieron una pasión por la danza que no conocían antes. El plan era que, de entre estos danzores a los que llegamos a amar tanto en tan pocos días, nos enviarían dos misioneras en agosto para iniciar el departamento de danza de nuestra Escuela de Artes. ¡Estábamos felices!
Cuentan que cuando el equipo de danzores volvió a casa, no dejaban de hablar de Honduras y de lo bien que la habían pasado. Algunos comenzaron a hacer sus solicitudes para participar en el programa de Alcance Internacional. Mientras tanto, nosotros nos encontramos hablando cordura a algunos de nuestros jóvenes que ya tenían hecha su maleta para mudarse a Mississippi. Paciencia, pronto tendremos nuestra propia escuela.
Extraoficialmente, nuestras misioneras estaban ya seleccionadas cuando una bailarina asignada al grupo profesional de BM sufrió una lesión, y una de las misioneras fue promovida en su lugar. Cuando el padre de la otra supo que su hija quería venir a Honduras, cerró la puerta. Brenda nos escribió con la mala noticia: no podrían enviarnos maestras sino hasta el 2014. Esa noche fui a la habitación de Hansi y oramos por una intervención divina. Rendimos nuestras expectativas personales a los pies del Señor y nos dispusimos a aceptar Su voluntad.
El Espíritu Santo me dio testimonio de que sí abriríamos la Escuela de Artes este año, CON departamento de danza, y CON maestras de BM. Puesta mi confianza en esta palabra, le escribí una osada carta a Brenda y a Keith Thibodeaux, director ejecutivo de BM. En ella exponía mi certidumbre y les pedía que reiniciaran la búsqueda por amor a la obra del Señor en Honduras.
Cuentan que poco tiempo después Keith se encontró en el pasillo a Katlyn Linderman, bailarina egresada de la compañía profesional de BM. "Katlyn, ¿no has pensado en ir a Honduras?", le preguntó. "No realmente", respondió Katlyn (aunque realmente pensó "definitivamente no"). "¿Por qué no oras al respecto?", sugirió Keith. Katlyn oró por 3 días, y el Señor cambió el sentir de su corazón. Regresó donde Keith con un sí. Ya teníamos una maestra. Al igual que Jesús, BM envía a sus misioneros de dos en dos, así que aún faltaba una.
Desde que Amy Parker había egresado del programa de entrenamiento de BM, había formado parte de varios ministerios de ballet y de misiones. Sólo Dios sabe qué hacía en las instalaciones de BM cuando Keith se la encontró. Conversaron por un rato sobre los últimos acontecimientos en la vida de Amy, cuando Keith preguntó, "Oye ¿qué te parecería irte por un año a Honduras?". Amy, misionera nata, respondió afirmativo - después de una corta misión a Nicaragua y Costa Rica. Ya teníamos dos. ¡Oh, qué alegría cuando recibimos la noticia! Pronto estábamos conociendo a las chicas por Skype, por email, por Facebook...
El pasado mes de julio realizamos un importante viaje a Mississippi. Vimos maravillosas presentaciones en vivo de Alfa y Omega, las compañías profesionales de BM. Cenamos con el equipo que vino en marzo en casa de los Beaver. Conocimos en persona Keith y su esposa Kathy, fundadores de BM, así como a Brenda, Amy y Katlyn. Hansi participó en un taller del programa intensivo de verano de BM; Abbie, Amy y Katlyn recibieron una clase sobre administración de escuelas de danza. Fue realmente un tiempo hermoso.
Para la gloria del Señor nuestro Dios, el 21 de agosto arribarán a Honduras nuestras maestras de danza, Amy y Katlyn. El 7 de septiembre iniciarán las clases en la Escuela de Artes. Hay MUCHO trabajo por delante. Con fe, paciencia y diligencia, lo veremos establecido.


"Aleluya"
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