Wednesday, June 4, 2014

Días de Jeremías

 
El profeta Jeremías advirtió una y otra vez a los judíos; si no se volvían al Señor de todo su corazón, Babilonia vendría con furia para ejecutar un castigo divino. Pero el pueblo de Dios no quiso dejar sus vanidades, y la gran nación del norte llegó, destruyendo Jerusalén y llevándose cautivos a todos los nobles y sabios. Los cautivos engrandecieron aún más a la gran Babilonia. Si tan sólo el pueblo de Dios hubiera atendido la voz del profeta, se habrían evitado la ruina Y podrían haber engrandecido a su propia nación.

Estados Unidos es un gran país (no en todo, pero sí en mucho). De hecho, estoy escribiendo desde Lake City, Florida, donde hemos venido a celebrar la requerida sesión de junta directiva de MUNA International - el brazo que MUNA estableció en EEUU para captar donaciones para el comedor infantil de Flores de Oriente y proyectos afines. No es difícil entender cómo las hermanas Elena y Dilcia Toro (ambas solteras y sin hijos) se trasladaron aquí a trabajar (legalmente) para la Universidad de Florida.

Aún logro entender a mi amigo Roberto, a quien me encontré en el aeropuerto. Él es médico obstetra, y se está trasladando a Tulsa, Oklahoma, para sacar una subespecialización en medicina familiar y obstetricia. Su esposa y su hijo lo alcanzarán en breve. Aunque me entristece que Honduras pierda un buen médico, me alegro que él siga creciendo.

Tengo otro amigo, compañero de colegio, que está en Houston tratando de levantar un negocio relacionado con la construcción mientras su esposa y sus hijos se le unen. Un joven de la iglesia recientemente vino por tierra bajo los cuidados de "un buen coyote". Conozco varios como ellos, que dejaron atrás Honduras para venir a engrandecer a los Estados Unidos. A los que vinieron persiguiendo el sueño americano, francamente no los entiendo. No estoy en posición para condenarlos, pero me da pesar que fueran así seducidos. Porque Honduras no necesita gente que la abandone, sino gente que la levante. Los que quedamos, pues, atendamos cuidadosamente lo que el Espíritu dice a la iglesia.

2 comments:

  1. Pienso igual que usted Pastor, pero, cómo hacerle entender a la gente que debe quedarse en Honduras y orar para que Dios ponga su mano sobre Ella, si hemos permitido que nos contamine tanta cultura extranjera? Consumimos lo de afuera y los niños crecen deseando salir de su país.

    Cual es su perspectiva de la motivación que necesitan estos hermanos?

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    1. Como en el tiempo de Jeremías, algunos no escucharán. Pero para aquellos que realmente quieran ver su tierra fructificar, nada mejor que la comunión íntima con el Espíritu Santo. Él le dirá a cada uno qué sembrar, dónde y cuándo.

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