Nunca sabes realmente cómo anda tu fe hasta que es probada. Una cosa es estar de acuerdo con los principios fundamentales de una creencia; otra muy distinta es poner toda tu fe en el Dios viviente. Al escribir esto, me preocupa que parezca como que me voy a jactar de mi fe. Lejos de ello, mi deseo es jactarme del Dios en el que he puesto TODA mi fe – aunque mi fe sea poca e imperfecta.
Para cuando
llegué a la sala de emergencias del hospital, ya me habían informado que mi
hijo Ian había tenido un accidente, que tenía golpes y raspones, y que me
necesitaba. Pero sé que no fue esa información la que me preparó para verlo
como lo vi. De hecho, aún desde que venía hacia el hospital, algo en mi
interior me aseguraba que TODO iba a estar bien. A través de todo el proceso –
tomografía, rayos X, cirugía, hospitalización – la certeza sigue allí.
Hay
momentos durante una prueba en que perdemos la compostura. Brotan las lágrimas,
los suspiros profundos. Algunas personas miran eso como debilidades;
manifestaciones que deben ser eliminadas a toda costa. En mi experiencia, tales
personas se molestan porque no saben cómo consolar al doliente. Y no digo esto
porque yo sea un experto consolador, sino porque cada vez que he perdido la
compostura durante una prueba, el Consolador ha reafirmado Su amor por mí.
Lejos de obligarme a “componerme”, me reconforta con Su presencia y me asegura
que TODO va a estar bien.
He visto la
mano del Señor sosteniéndome TAN consistentemente a lo largo de mi vida, que he
decidido poner en Él TODA mi fe. Aunque mi fe sea poca e imperfecta, es toda la
que tengo. Por eso la he puesto en Aquél que es grande y perfecto. El Señor
nuestro Dios, Él nunca falla.
ERES MI
TODO
por Elías
Rodríguez, Adoremos en La Paz, 2014
Señor, ¿a
quién iremos?
Sólo Tú
tienes palabras de vida eterna
Conocemos y
hemos creído
Que eres el
Hijo de Dios, eres el Cristo
// Eres mi
todo //
¿A quién
tengo sino a ti?
En los
cielos y en la tierra, sólo Tú
En Ti he
puesto mi fe
Acercarme a
Ti es para mí el bien
// Eres mi
todo //

Cuan importante es presentar a Dios realmente todo y si la fe lo es todo pienso que no hay nada mejor. Particularmente en muchas circunstancias que aflijían mi vida por fe las he puesto en manos de Dios y aunque me costó mucho "Desaflijirme". Esas palabras de la Pastora Abbie durante una reunión de los viernes me hicieron animarme a poner mis cargas en Dios y tener fe que Él acomodará todo para solucionarlo en el camino. Esto me ha permitido dedicar mayor parte de mi pensamiento a Dios y a mi familia y dejar de ser esclavo de mis preocupaciones.
ReplyDeleteMe alegro que Ian ya esté bien.
Gracias. El Señor nuestro Dios es siempre bueno.
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